8 razones para tener un gato probadas científicamente

Los gatos son limpios, no requieren mucho espacio y paseos al aire libre. Los científicos han encontrado otros beneficios interesantes para estas mascotas. Hemos reunido ocho buenos argumentos para aquellos que llevan tiempo queriendo tener un amigo con bigote pero han dudado en conseguirlo.

La primera razón: mantener el corazón sano

Investigadores de la Universidad de Minnesota han descubierto que estar cerca de los gatos ayuda a reducir el riesgo de infarto en casi un tercio. El estudio duró diez años. Durante ese tiempo, participaron 4.43.000 estadounidenses de entre 30 y 75 años.

Entre ellos, 3.000 eran propietarios de gatos. Las observaciones mostraron que la mortalidad por infarto era un 30% menor entre estos últimos. Un año después, estos resultados fueron confirmados por otro estudio.

Los investigadores descubrieron que tener un gato no sólo reduce el riesgo de infarto, sino también el de otras enfermedades cardiovasculares. En particular, la apoplejía.

Se trata de la sorprendente capacidad de estas mascotas para aliviar la ansiedad y el estrés. Como consecuencia, se normaliza la presión arterial de las personas, se reducen los niveles de colesterol y la frecuencia cardíaca.

Razones para tener un gato

Segunda razón: Para deshacerse de la depresión

La presencia de un gato no sólo tiene un efecto positivo en nuestro bienestar, sino que también nos ayuda a afrontar la vida cotidiana. Así lo confirmó el 76% de los participantes en una encuesta realizada por la Fundación de Salud Mental.

Los gatos distraen a sus dueños de los pensamientos sombríos y les levantan el ánimo. En 2016, el Instituto de Investigación de Relaciones Humanas con Animales (HABRI) realizó una encuesta online similar entre 2.000 personas.

Como resultado, el 74% de los encuestados declaró haber mejorado su salud mental después de interactuar con animales. Al acariciar a un gato, el cuerpo humano empieza a producir oxitocina intensamente. También se conoce como la hormona de la ternura, el amor y la confianza.

Esto da lugar a una sensación de calma y reduce el nivel de tensión. Incluso el simple hecho de ver un vídeo con las «comadrejas peludas» puede llenarte de energía y aliviarte de sentimientos negativos.

Tercera razón: normalizar el sueño

Los gatos son una ayuda para dormir eficaz e inofensiva, apta para casi todo el mundo. Estudios y encuestas británicas han demostrado que muchas personas prefieren compartir su cama con ellos.

Si hay un gato en la habitación, es más probable que el sueño sea profundo y reparador. Estas son las conclusiones a las que han llegado los médicos de la Clínica Mayo, con sede en Arizona.

Entrevistaron a 150 pacientes que sufrían trastornos del sueño. Descubrieron que el 41% de los encuestados se sienten más seguros y duermen mejor con las mascotas.

Además, el ronroneo del gato antes de irse a dormir es muy relajante y favorece una vuelta al sueño más rápida. Sin embargo, no debemos olvidar que los gatos son animales nocturnos.

Su nivel de actividad puede alcanzar su punto máximo al anochecer. Para evitar despertares indeseados, lo mejor es usar tapones especiales para los oídos y dejar la puerta de la habitación entreabierta.

Cuarta razón: para no sentirse solo

La Universidad de Viena y un equipo de científicos dirigido por Kurt Koterschall, de la Estación de Investigación Konrad Lorenz, han demostrado que los gatos son grandes compañeros. Observaron el comportamiento de 41 individuos.

En contra de la creencia popular, los gatos han demostrado ser animales muy sociales. Se encariñan con la gente, y especialmente con las hembras.

Los gatos también pueden proporcionar apoyo emocional, recordar la bondad y devolverla de buen grado a sus dueños. Los científicos de la Universidad de Oregón también realizaron un experimento inusual.

Privaron a los animales de comida, juguetes y compañía humana durante varias horas. Después, se les dio a elegir: el 50% de los gatos prefirió otras tentaciones a la compañía humana.

Curiosamente, en el experimento no sólo participaron gatos domésticos, sino también gatos de refugios. Hasta el momento del estudio, no conocían a estos humanos.

Quinta razón: fortalecer los huesos

El delicioso ronroneo de un gato no sólo es relajante y calmante para los nervios.

Científicos del Instituto de Comunicación Animal de Carolina del Norte descubrieron que fortalece los huesos y mejora su crecimiento. Esta característica permite a los gatos sobrevivir a una caída desde una gran altura y recuperarse más rápidamente.

En el cuerpo humano, la vibración del estruendo de un gato actúa casi como un tratamiento de ultrasonidos. Activa los mecanismos de curación.

El ronroneo a una frecuencia de 25 a 150 Hz favorece la curación de heridas y fracturas, acelera la reparación de los tendones y alivia el dolor. Otro estudio fue realizado el año pasado por personal de la Universidad Estatal de Volgogrado.

Mientras los voluntarios observaban a los gatos, los científicos medían varios indicadores: presión arterial, pulso, cardiograma. Al final del experimento, casi todos ellos disminuyeron en varias unidades y se normalizaron. Sin embargo, el efecto del ronroneo en los jóvenes fue menos notorio.

Sexto motivo: evitar que los niños enfermen

Por extraño que parezca, los gatos pueden proteger a su hijo del desarrollo de asma y alergias. Son capaces de desensibilizar a los niños al pelo, los ácaros del polvo y el polen de las plantas con flores.

Este descubrimiento ha sido realizado por científicos del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. La condición principal es que los animales estén presentes en el hogar desde los primeros meses de vida del bebé.

Se ha demostrado que la capacidad del organismo para producir anticuerpos depende directamente del número de gatos. Cuanto mayor sea el número, mayor será la posibilidad de evitar el desarrollo de alergias.

Los gatos también son beneficiosos para los niños con autismo. En este tipo de familias, los niños con autismo están más relajados y se relacionan más fácilmente.

 

La séptima razón: sentirse más inteligente

Según un estudio, los propietarios de gatos son más inteligentes que los de perros. Los investigadores estudiaron los rasgos de personalidad de 600 estudiantes universitarios y comprobaron sus niveles de CI.

Durante el experimento, cada uno de los participantes habló de su mascota favorita. El 60% de los sujetos prefiere a los perros. Alrededor de un tercio de los estudiantes declaró tratar a ambos animales por igual.

Sólo el 11% de los encuestados eligió a los gatos. Como resultado, demostraron el mayor coeficiente intelectual. Al mismo tiempo, las «personas gato» resultaron ser más retraídas y sensibles.

Les gusta estar solos, leen libros con más frecuencia, ignoran las reglas y están dispuestos a defender sus posiciones hasta el final. Incluso antes, psicólogos de la Universidad de Texas llevaron a cabo una investigación similar. Estudiaron los rasgos de personalidad de más de 4.500 personas y llegaron a las mismas conclusiones.

Octava razón: prevenir el peligro

La historia está repleta de casos de gatos que salvan vidas. Por ejemplo, son los primeros en detectar el monóxido de carbono y pueden alertar a sus dueños del peligro.

Científicos de la Universidad Estatal de Oregón han demostrado que los gatos tienen un sentido del olfato muy sensible. Debido a sus características naturales, distinguen muchos más olores que los perros. Según la investigadora Christine Vitale Shreve, con el enfoque adecuado, se puede enseñar mucho a los gatos.

Pueden detectar la presencia de explosivos y productos químicos, encontrar personas bajo los escombros y detectar enfermedades en sus primeras fases. Así lo confirman los casos de la vida real.

Un gato doméstico del Reino Unido llevó una bolsa llena de drogas a su dueño. Y un gato llamado Missy ha «diagnosticado» a la inglesa Angela Tinning, de 45 años, un cáncer dos veces en los últimos años.