¿Se debe permitir al gato salir al exterior?

Si su gato sale al exterior, conviene seguir algunas normas de seguridad.

Esta es una pregunta que se hacen muchos propietarios de gatos domésticos, pero no hay consenso al respecto. Esta decisión y la responsabilidad de las consecuencias recaen enteramente en el propietario del gato.

Los paseos al aire libre pueden ser de dos tipos: solos o con un propietario (bajo supervisión o con un arnés). El primer tipo permite al gato «vivir la vida al máximo», utilizando todos sus instintos. Pero este tipo de paseos suponen un peligro considerablemente mayor para el gato doméstico.

Estos últimos son más seguros, pero a menudo no hacen feliz al gato. Los gatos, a diferencia de los perros, no entienden ni aceptan las restricciones de la correa. Un paseo en las inmediaciones del propietario y bajo su control sólo parece ser seguro, porque un gato puede huir, esconderse o subirse a un árbol alto en cualquier momento como consecuencia del miedo o el estrés.

Por supuesto, un gato activo que vive al aire libre tiene un efecto positivo en su estado físico y su salud. El aire fresco, el sol y el movimiento fortalecen los músculos y el corazón del gato. Los paseos están permitidos si el gato no sale de la propiedad del dueño cercada por una valla alta. Caminar libremente en las zonas urbanas casi siempre conduce a enfermedades infecciosas, lesiones y la rápida muerte del gato.

¿Qué peligros acechan al gato fuera de casa?

Gato

Existen los siguientes peligros cuando un gato está solo:

  • Un gato puede infectarse con diversos parásitos (helmintos, piojos, ácaros, piojos de la cama, pulgas) al comer ratones y pájaros silvestres o por el contacto con animales extraviados. Prevenga este problema utilizando píldoras, gotas o aerosoles especiales. Trate a sus mascotas al menos una vez al mes. Los tratamientos antiparasitarios pueden realizarse una vez cada tres meses. No deben utilizarse collares impregnados, ya que la mayoría son muy tóxicos para los gatos.
  • Un gato puede adquirir diversas infecciones víricas, bacterianas y fúngicas de roedores y congéneres infectados. Muchas enfermedades son peligrosas para el ser humano. La vacunación y la esterilización (castración) a tiempo pueden prevenir estos problemas hasta cierto punto.
  • Un gato puede morir por un coche o por los dientes de los perros callejeros. Los animales más amenazados son los gatos maduros y fértiles. La esterilización y la castración resuelven parte del problema. La naturaleza de la zona de paseo del gato también es importante. No debe cruzar ninguna carretera importante ni zonas de paseo para perros.
  • Los gatos pueden ser envenenados por diversos venenos para roedores, ratones envenenados y productos químicos domésticos. Desgraciadamente, no hay forma de prevenir o predecir estos sucesos.
  • Un gato, especialmente un gato de raza o un gato inusual, puede ser robado. A veces, los propietarios de los gatos perdidos asumen que están «perdidos» o «de paseo». Pero un gato es muy bueno para orientarse, y casi siempre encontrará el camino a casa sin falta. Si un gato está esterilizado y castrado, no debería haber «paseos» de apareamiento. Un gato desaparecido suele ser señal de que ha sido robado o asesinado. Estas situaciones pueden evitarse instalando un microchip. Algunos están equipados con transmisores de radio que transmiten señales al teléfono móvil del propietario. En este caso, es fácil localizar al gato. El chipping puede sustituirse utilizando un collar especial equipado con un contenedor que contiene un registro con los datos de contacto y la dirección del propietario. El collar no es eficaz en caso de robo, ya que se puede quitar y tirar, pero puede ser muy útil en otros casos. Algunos collares también llevan incorporados transmisores de radio.

Al conocer los riesgos y los beneficios de los paseos previstos, el propietario podrá tomar una decisión racional y adecuada para cada gato.